El joven innombrable
No sabes lo que le haces a mi corazón, la verdad que confusión debería ser tu nombre, porque en la víspera de mi seguridad me destapas el alma con esa realidad tan tuya que me conmueve a caer en ti… creerte de cierta forma abstracta, donde no sé quién eres pero yo te quiero más.
Eres un poco invisible, invencible, incorruptible… tan tú.
Escapas de este corazón con el que juegas, en el momento justo de mi pérdida en tu mirada cierras los ojos ante tu vida que ya creo mía y te la llevas del otro lado de mi ser.
Hablas de forma confusa, tus labios son muros de contención ante mi entendimiento, dices sin decir, hablas y no por hablar, expresas y me destrozas de forma dulce la ilusión.
¿Qué más te puedo decir? ¿No te has dado cuenta de cómo te miro? De la forma en la que me siento sutilmente a tu lado para que me veas así de cerca, así para abrazarme, así para tomarme de la mano… así para que me ames cómo yo ya lo comencé a hacer desde que recargaste tu vida sobre la mía.
Ya nada me queda, más que me digas algún día cuales cosas vas haciendo realidad, en ti… y luego en mi.
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