30 de diciembre del 2011
Último viernes de este año 2011, es momento de ponerme reflexiva.
Con una sonrisa en el rostro, puedo decirles que estoy satisfecha con poder saltar con piso y paso firme al 2012, creo que de un modo u otro, todos pasaremos de la misma manera.
Les comparto unas pequeñas reflexiones que en este 2011 obtuve.
En mi 2011:
Mi vida dio un cambio radical, los 18 años sí que cambian tu forma de ver el mundo, de repente te encuentras en el mismo lugar y siento alguien totalmente distinto, o como a mi me paso te encuentras en un lugar totalmente diferente y cambiando de un modo sutilmente loco.
Un día de repente yo estaba haciendo las maletas, dejando cada cosa en su lugar, y empezaba a ir a ese otro lado, por la carretera le sonreía a la Sierra que veía tras la ventana, iluminaba mi imaginación con ese sol de atardecer que se ocultaba tras edificios y llegue al nuevo lugar, donde mi espacio encajaba perfecto con mi nueva vida, donde no hacían falta tantos cuadros para enmarcar mi vida y todo de repente me dejó ahí, con la emoción grande y matadora en el estómago de empezar con la aventura de una nueva yo.
Entonces comenzó de forma concreta mi universo-universitario y lo pongo así porque me siento envuelta en todo, en el arte y la cultura, en todos los sabores y sin sentidos que componen un mundo como el que ahora se me presenta. Estoy donde siempre soñé estar y haciendo lo que siempre quise hacer, con las personas que me quieren a su lado.
Nada va a detener el flujo fantástico de mi vida y espero todo lo bueno y lo malo, confío en mi y en mis queridos y queridas para sonreír con una lágrima sutil, observando un atardecer en la espalda del viento.
viernes, diciembre 30, 2011
jueves, diciembre 29, 2011
De: "Hoy te escribo"
Querido hermano:
Sabes, pequeño mío, eres de las mejores personas que me ha regalado la vida, eres simplemente un milagro grandioso que me hace sonreír de tan solo pensarte.
Compartimos sangre, el apellido y un sin número de anécdotas, y es esto último lo que nos hace más hermanos, la vida que llevamos juntos.
La vida de golpe, pero suave, la vida rápida pero cadenciosa, la vida rota pero completa, la vida inútil que hace todo para nosotros, la vida sin ti pero siempre de tu mano.
Sabes que hay de todo tipo de momentos, que tenemos una mente tan loca como para rebotar de felicidad llorando por las tragedias, que simplemente contamos el uno con el otro y nada es más importante que sentirte bien conmigo, porque no aguanto, y nunca lo haré, estar enojada contigo o disgustada; es imposible imaginar mi vida sin tu risita ahogada, sin tu voz tan fuerte al decirme lo que sientes mientras contienes tu emoción apretando tus manos, sin esa mirada sarcástica que se burla tiernamente de mi altura o de mis desgracias, de tus abrazos que me asfixian sin casi tocarme.
Eres genial, simplemente un caballero que me consiente bellamente como su pequeña niña, aún siendo yo mayor que tú.
Esta carta virtual, pronto la tendrás en tus manos, porque estaba inspirada y me emociona, como sabes, que me leas.
Con cariño:
La enana
María Fernanda Méndez Aguayo
lunes, diciembre 19, 2011
Ya hace mucho tiempo que no publicaba, y es que la verdad la universidad y las locuras me mantienen un tanto alejada de mis ocupaciones de bloggera.
En fin, las fotografías, a continuación, yo me las tomé un día que decidí que todo estaba bien, que nada más que yo me va a preocupar, creo que mis ojos pueden reflejar mucho de lo que me ha pasado en este año, cosas que contaré aparte en otra entrada.
Me agradaron las tomas, así que se las comparto.
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