Vamos, abre la puerta de mi vida
no tengo espacio en mis brazos
como para cerrarme de ti.
Lejos, distante y frío parece mi corazón,
es un niño terco pero amoroso,
un hilo fácil de manejar.
Rodea mis pensamientos con tu amor
sonrieme mientras caminas hacía la ventana,
es mi mirada la que se abrió.
Congelada se quedó mi mano en la tuya,
quisiera que el sol sólo fuera un adorno
porque ahora no quiero su calor
sólo tu...
María Fernanda Méndez Aguayo
Es el borrador pero me agradó bastante.
ResponderEliminar