domingo, agosto 07, 2011

auuuch

El joven innombrable
No sabes lo que le haces a mi corazón, la verdad que confusión debería ser tu nombre, porque en la víspera de mi seguridad me destapas el alma con esa realidad tan tuya que me conmueve a caer en ti… creerte de cierta forma abstracta, donde no sé quién eres pero yo te quiero más.
Eres un poco invisible, invencible, incorruptible… tan tú.
Escapas de este corazón con el que juegas, en el momento justo de mi pérdida en tu mirada cierras los ojos ante tu vida que ya creo mía y te la llevas del otro lado de mi ser.
Hablas de forma confusa, tus labios son muros de contención ante mi entendimiento, dices sin decir, hablas y no por hablar, expresas y me destrozas de forma dulce la ilusión.
¿Qué más te puedo decir? ¿No te has dado cuenta de cómo te miro? De la forma en la que me siento sutilmente a tu lado para que me veas así de cerca, así para abrazarme, así para tomarme de la mano… así para que me ames cómo yo ya lo comencé a hacer desde que recargaste tu vida sobre la mía.
Ya nada me queda, más que me digas algún día cuales cosas vas haciendo realidad, en ti… y luego en mi.

 María Fernanda Méndez Aguayo

sábado, agosto 06, 2011

Mi alma tiembla,  las manos son reflejo de los latidos de mi corazón, nunca mi alma había exaltado su inquietud sobre mi cuerpo, y mis reflejos me estremecen, me llevan la cabeza al suelo y pierdo las ideas entre piedras calientes que sofocan la verdad.
Mafer Menag


miércoles, julio 20, 2011

Y mi corazón es simplemente corazón...

Decidimos que todo podría ser perfecto, desconociendo espacios de cada uno de nuestros corazones, abandonados entre multitudes de cuerpos que luego pretendimos olvidar, los besos al parecer después no saben a nada, porque el alma no podría cargar con tanta dulzura, porque los abrazos tiraron las ideas que revoloteaban mientras nos sentíamos muy próximos, tan perfecto como un cuadro colgado en el cielo, le dicen nubes a lo que nos adorna el mundo y si tan solo pudiera volver a recordarte sin que se me queme el estómago por las ganas de verte otra vez.
Comencé teniendo miedo, terror a mirarte en los ojos, porque la tonta idea de perderme en ti aterraba un futuro de próxima distancia, no importa cuanto pueda observarme en tus ojos, después de un tiempo, hasta se reflejarme en tu sonrisa sin tener que observarte mientras dura el beso.
Me divierte la idea de no enamorarme, de nadar sin entrar en un mar de momentos inolvidables; sin embargo estoy llorando totalmente empapada de ti.

Mafer Menag




jueves, julio 14, 2011

Sombras nada más

Una sesión de fotos donde como protagonistas, las sombras, demás personajes: amigos y enemigos de la cámara.














domingo, marzo 20, 2011

Blanco turbio

Siempre me preguntan el porque de "Blanco Turbio", no por este blog; resulta que yo escribo poemas y una vez en alguno mencione blanco turbio porque estaba haciendo referencia a ironías y a contrastes.

Cuando presenté este poema a mis compañeros escriteros, una mujer que yo conocía poco (era la segunda vez que la veía y que hablaba con ella) me señaló fuertemente su oposición a ese compuesto metafórico de Blanco Turbio, me sugirió cambiarlo por blanco oscuro, blanco negro, etc. pero me mostré firme ante mi decisión de dejarlo así tal como lo escribí.

Lo siguiente que paso fue que me puse a reflexionar lo que para mi significaba blanco turbio, y por esos días, una pérdida se cruzó en mi camino, un pequeño ángel se despidió sin más de este mundo casi entre mis manos, por así decirlo, ya que estuve en el hospital en el momento final, juro que fue el momento más triste de mi vida; recordarlo me da un dolor increíble pero también algo de esperanza.

En ese momento donde no había más que dolor, escribí mi poema favorito hasta la fecha, y de título: "Blanco Turbio", donde el significado me quedó más que claro.

Me gustaría compartirlo aquí, pero no me parece algo prudente, tal vez luego se los muestre.

Blanco turbio para mi es la vida, los  sentimientos encontrados y locamente acomodados en nuestra cotidianidad, los milagros diarios que no vemos pero que existen en nosotros y en los demás. Las sonrisas entre extraños, los matices del arco-iris que vive en nuestro suelo y que se eleva a nuestra cabeza para hacernos soñar en lo posible y creer en lo imposible.

Todo lo marcado como bueno y lo remarcado como malo, en una sola vida: la nuestra.