jueves, marzo 22, 2012

Por fin...

A mi tío abuelo Tobias.

Siento que te extraño...
         que ironía, aquí estás.

Esta noche te veo a los ojos,
como siempre, mi querido,
te contemplo en el cielo.

En los rincones de las nubes
está tu sonrisa sutil y parpadeante.

Con el sol se desvanece la sombra,
pero bajando la vista por donde paso
te encuentro detrás, al lado, de frente,
de mí, mi sombra, reflejo... eres tú.

Te fuiste siendo yo pequeña,
estrellita de tu amanecer me encendías.

Abuelo.

El viento me recorre a tu carcajada,
el milagro de mi visita y tu palabra favorita.

Cintas de música que anhelaba escuchar
a tu lado, en tardes que se hacían días,
meses, unos pocos años y se detuvo
el casette de tu melodía interna.

Pedí que fueras cometa para soltarte,
una tarde cálida de primavera
en un verde desnivel de no sé donde.
Ahí donde nunca te volveré a ver
y ahí donde siempre te encontraré.

María Fernanda Méndez Aguayo

martes, marzo 06, 2012

a)

La vida es estar descansando, en una tina, llorando con un vals. Mafer

...

La última mala enseñanza que aprendí fue fumar soledad.

En un punto no muy exacto sellé una promesa,
una promesa que ya había concluido y no cumplí.

Todo lo que sentí estos últimos meses
se consumió en varios cigarros.

No era humo de cigarro,
es mi alma que se fue flotando,
ya no se siente en mi cuerpo.

Mi estómago vacío se siente aplastado,
no hay presencia, no hay, no hay...

Cansada, perpleja, perdida
llegué a mi habitación deshabitada,
la música seguía como el destino me la quiso jugar.

Canciones tristes me tiraron en la cama
y sobre mi cuerpo no había más que calor.

El fuego que consumió los cigarros
se quedó en mi cuerpo paralizado.

Agua.... apaga en mi esta sensación
que quiero llorar pero mi sed esta desértica.

María Fernanda Méndez Aguayo
Ahora solo quiero vomitar toda la soledad que me fume. MF

domingo, marzo 04, 2012

"Consecuencias de una mente perturbada que quiere olvidarte


Afrontar las consecuencias de mis actos, duele y es difícil. 
Pero ahora sé que debo y puedo... por mi. 

Olvidar es difícil cuando piensas que será doloroso, pero siendo honestos, el olvido no debe de doler cuando todo lo que se tuvo fue bueno y si por el contrario fue malo, la satisfacción de terminar con algo que hacía daño es mucho mejor que mil martirios por no poseer, extrañar y añorar.

Ahora, que nos dejamos ir, te dejé, me dejaste, te engañé, me engañaste, nos extrañamos, nos odiamos y ahora nos olvidamos, sólo un ciclo que cumplir. 

Tu corazón fue mi primer morada, hermosa casa de la cual decidí salir, de la cual no me pediste quedarme...

Es difícil verte, peor aún, pensar que estas cerca y quiero verte pero me aterra el sentimiento de que me veas, porque no quiero ni que respires mi aire, no quiero, no quiero... no quieres.

Quedamos quedar bien y claro, es imposible lo que se cree posible después de tanta vuelta, ¿amor?, ¿amistad?. Todo era y no bastó.

Pero a pesar de todo, siempre una sonrisa acompañará tu recuerdo, de tus labios y los míos, de tus ojos que fueron mi espejo tantas veces, de mi rostro que sé, jamás olvidarás. 

Dejar ir, de mi corazón, de mi corazón, de mi corazón.
Que vueles, de mi alma, mi vida, mi razón, mi sinrazón, de todo lo que no te ató a mi...

Mafer Menag