Afrontar las consecuencias de mis actos,
duele y es difícil.
Pero
ahora sé que debo y puedo... por mi.
Olvidar
es difícil cuando piensas que será doloroso, pero siendo honestos, el olvido no
debe de doler cuando todo lo que se tuvo fue bueno y si por el contrario fue
malo, la satisfacción de terminar con algo que hacía daño es mucho mejor que
mil martirios por no poseer, extrañar y añorar.
Ahora,
que nos dejamos ir, te dejé, me dejaste, te engañé, me engañaste, nos
extrañamos, nos odiamos y ahora nos olvidamos, sólo un ciclo que cumplir.
Tu
corazón fue mi primer morada, hermosa casa de la cual decidí salir, de la cual
no me pediste quedarme...
Es
difícil verte, peor aún, pensar que estas cerca y quiero verte pero me aterra
el sentimiento de que me veas, porque no quiero ni que respires mi aire, no
quiero, no quiero... no quieres.
Quedamos
quedar bien y claro, es imposible lo que se cree posible después de tanta
vuelta, ¿amor?, ¿amistad?. Todo era y no bastó.
Pero
a pesar de todo, siempre una sonrisa acompañará tu recuerdo, de tus labios y
los míos, de tus ojos que fueron mi espejo tantas veces, de mi rostro que sé,
jamás olvidarás.
Dejar
ir, de mi corazón, de mi corazón, de mi corazón.
Que
vueles, de mi alma, mi vida, mi razón, mi sinrazón, de todo lo que no te ató a
mi...
Mafer
Menag
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